La célebre autora infantil María Elena Walsh, quien trascendió generaciones con creaciones como Manuelita la tortuga, Dailan Kifki y El mundo del revés, murió esta mañana a los 80 años.
Fuentes de SADAIC confirmaron a Clarín.com que la escritora y cantautora será velada en la sede de la entidad a las 15, aunque aún no se definió si la ceremonia estará abierta al público en general.
La galería de personajes de Walsh acompañó a varias generaciones de argentinos desde hace más de 60 años. Nació en Ramos Mejía, en el sur del conurbano bonaerense, en febrero de 1930. Y publicó su primer libro cuando apenas tenía 17 años y le faltaba poco para terminar sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Ese libro se llamó Otoño imperdonable y fue el primero de muchos hitos.
Ella se autodefinía en los últimos años como cupletista, en referencia a "las mujeres con hermosos vestidos fruncidos y con volados que cantaban canciones populares y también picarescas".
Su obra no se limitaba al universo de los niños. En la década del 60, por ejemplo, estrenó en el San Martín, nada menos, Canciones para mirar, que luego fue grabada en disco. Y en 1979, en plena dictadura militar, la edición de Desventuras en el País-Jardín de Infantes puso en palabras lo que muchos otros no se atrevían siquiera a pensar.
En el catálogo de obras imperecederas están también Doña Disparate y Bambuco. Y los libros El reino del revés, Cuentopos de Gulubú, Hecho a mano y Juguemos en el mundo, Tutú Maramba, Zoo Loco, Dailan Kifki y Novios de Antaño.
En 1985 fue nombrada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, en 1990, Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Córdoba y Personalidad Ilustre de la Provincia de Buenos Aires.
Si te querés ir, andate. ¿Te crees que voy a llorar? Eso ya lo hice antes y comprobe que no sirve de nada, asi que ya no más lágrimas, digo yo que habrá que buscar otra solución. Odiarte no quiero, ¿amarte? menos. Estoy harto, hoy siento que estoy cansado, soy la persona más paciente, tolerante y comprensible de este mundo y vos conseguiste que me cansara, si, que me cansara de vos. Pero ya esta, ¿viste? todos tenemos un limite, dicen... y este es el mio. Si algún día cambias, acá estoy.